
Hay que ver lo que son los sonidos, los olores...son capaces de transportarnos a otro tiempo y a otro lugar. Esta mañana mientras me arreglaba para venir al trabajo empezó a sonar un cortacésped y de repente fue como si me hubiera metido en una máquina del tiempo. Estaba en mi casa de Las Petunias, una mañana de verano, de sol penetrante y el jardinero cortaba el césped como todas las semanas en la piscina. Ese ruído es verano, pleno verano. Días en los que me iba a la piscina con mis amigas y no volvía a mi casa hasta la hora de comer, juegos en el agua, en el césped, los bailes que preparábamos y luego se los hacíamos a nuestras madres. Volví a tener siete años, cuando los veranos eran larguísmos y los días eran sólo piscina, playa, risas y polos de fresa. Cuando el verano era jugar al elástico y a la comba y montar en bibicleta. Cuando el verano era ir en bici hasta el cortijo a comprar chucherías, mientras mis hermanos le gritaban a la vieja del coritjo como le llamaban, una anciana que siempre iba vestida de manera estrafalaria y que rebuscaba entre la basura. El verano era noches de policias y ladrones, corriendo y escondiéndonos por la urbanización. El cortacésped me trasladó otra vez a esos grandes corros debajo del ciprés, jugando a las cartas hasta que el sol desaparecía, aún en bañador y con los pelos aún húmedos.
A esos veranos donde todo era divertido y despreocupado, donde te quedabas en la playa hasta que anochecía jugando al conejo de la suerte...y luego volvías a casa en bicicleta.
Esta mañana mientras me arreglaba y escuchaba el cortacésped he podido incluso oler a césped recién cortado. Es curioso la de sensaciones que puede provocarnos un solo sonido.
3 comentarios
Marta -
pequeño qvark -
Carlos -
Que no me habias dicho q habias vivido en Las Petunias!!! Anda, anda!!! Y a q colegio ibas??
Bueno... otra cosa... Odio, odio el olor del cesped recien cortado!! Me da dolor de cabeza y me es molestisimo!! Anda, pa que veas si soy raro. Jajajaja
Un abrazo niña!