Odisea en Gran Canaria
Ya me parecía extraño! mi hermana me gritaba desde arriba, "Rut he encontrado una oferta a Las Palmas por 420 euros, avión y hotel incluído", por la emoción del momento, aceptamos todo sin pensar en las consecuencias. Yo, sólo pensaba en las playas y nada más.
La odisea comenzó el martes 3 de agosto ( por eso os he tenido tan abandonados), maleta en mano: Yo misma, mi hermana Glo y su amado novio Fer, y como no, mi inseparable prima Amalia.
Llegamos a Barajas en coche sin complicaciones y ese vuelo previsto para las 2, ilusos de nosotros, salió a las 5 de la tarde. Ahí ya comenzó la frasesita, "es que tanta baratura...no era normal".
Después de hacer escala de 50 minutos en Santiago de Compostela "es que tanta baratura...no era normal"(si si, desde Madrid pa arriba y luego pa abajo) llegamos a Las Palmas a la 9.30 hora peninsular.
A mi desde el principio el nombre del hotel me olía a chamusquina. Hotel Atlanta. 3 estrellas. JA! y una mierda...
Tendríais que a ver visto el hotel. Cuando el autobús paró en la puerta del hotel y gritó: Hotel Atlanta. Cuando yo vi la fachada, después de la odisea del avión, de las horas de espera, bueno..."es que tanta baratura...no era normal"
Imaginaos una recepción de hotel de los años 50, con sofás de Sky arrugaos arrugaos, vamos, que daba asquito. La llave con el pedazo de llavero de plástico con el número de la habitación, de estos que no caben en el bolso y ya no se fabrican!
Las habitaciones, punto y aparte. Yo tocaba el edificio de enfrente con la mano, el baño...en fin que no era que nosotros fueramos de señoritos pero para una semana de vacaciones, que menos que un baño en condiciones.
Al día siguiente, como alma que lleva el diablo abandonamos el hotel Atlanta y nos fuimos al Imperial Playa. Eso si es un hotel.
Con Citroen Saxo sin aire acondicionado y sin dirección asistida y mapa en mano nos recorrimos la isla de punta a punta en siete días. Que maravilla de sitio!
El pueblo de Fataga, perdido en las montañas, las dunas de Más Palomas, el Puerto de Mogán, y La pedazo de Fiesta del Agua en Lomo Magullo.
¿Que qué es eso?, imaginaos un pueblo super pequeños donde a partir de las 8 de la mañana 20.000 jóvenes armados con pistolas de agua qee parecían cañones (algunas lo eran), cubos, garrafas de cinco litros y algún que otro bruto cargaba con insecticidas en la espalda.
Mientras más mojado estuvieras, mucho mejor. Fue increíble. A ver si mañana cargo las fotos y las pongo en el cafelito!
Todo el mundo tirándose agua, detrás de la banda del pueblo...bueno, la fiesta del agua se merece un post entero en el cafelito.
Mi viaje a Canarias a sido el motivo de mi abandono, os pido perdón a todos lo que entráis en el cafelito y os econtráis con el mismo post quinientas veces!
Besitos
Y ahora un poco de publicidad: si tenéis oportunidad visitad Gran Canaria pero por Dios no os alojéis en el Hotel Atlanta!
La odisea comenzó el martes 3 de agosto ( por eso os he tenido tan abandonados), maleta en mano: Yo misma, mi hermana Glo y su amado novio Fer, y como no, mi inseparable prima Amalia.
Llegamos a Barajas en coche sin complicaciones y ese vuelo previsto para las 2, ilusos de nosotros, salió a las 5 de la tarde. Ahí ya comenzó la frasesita, "es que tanta baratura...no era normal".
Después de hacer escala de 50 minutos en Santiago de Compostela "es que tanta baratura...no era normal"(si si, desde Madrid pa arriba y luego pa abajo) llegamos a Las Palmas a la 9.30 hora peninsular.
A mi desde el principio el nombre del hotel me olía a chamusquina. Hotel Atlanta. 3 estrellas. JA! y una mierda...
Tendríais que a ver visto el hotel. Cuando el autobús paró en la puerta del hotel y gritó: Hotel Atlanta. Cuando yo vi la fachada, después de la odisea del avión, de las horas de espera, bueno..."es que tanta baratura...no era normal"
Imaginaos una recepción de hotel de los años 50, con sofás de Sky arrugaos arrugaos, vamos, que daba asquito. La llave con el pedazo de llavero de plástico con el número de la habitación, de estos que no caben en el bolso y ya no se fabrican!
Las habitaciones, punto y aparte. Yo tocaba el edificio de enfrente con la mano, el baño...en fin que no era que nosotros fueramos de señoritos pero para una semana de vacaciones, que menos que un baño en condiciones.
Al día siguiente, como alma que lleva el diablo abandonamos el hotel Atlanta y nos fuimos al Imperial Playa. Eso si es un hotel.
Con Citroen Saxo sin aire acondicionado y sin dirección asistida y mapa en mano nos recorrimos la isla de punta a punta en siete días. Que maravilla de sitio!
El pueblo de Fataga, perdido en las montañas, las dunas de Más Palomas, el Puerto de Mogán, y La pedazo de Fiesta del Agua en Lomo Magullo.
¿Que qué es eso?, imaginaos un pueblo super pequeños donde a partir de las 8 de la mañana 20.000 jóvenes armados con pistolas de agua qee parecían cañones (algunas lo eran), cubos, garrafas de cinco litros y algún que otro bruto cargaba con insecticidas en la espalda.
Mientras más mojado estuvieras, mucho mejor. Fue increíble. A ver si mañana cargo las fotos y las pongo en el cafelito!
Todo el mundo tirándose agua, detrás de la banda del pueblo...bueno, la fiesta del agua se merece un post entero en el cafelito.
Mi viaje a Canarias a sido el motivo de mi abandono, os pido perdón a todos lo que entráis en el cafelito y os econtráis con el mismo post quinientas veces!
Besitos
Y ahora un poco de publicidad: si tenéis oportunidad visitad Gran Canaria pero por Dios no os alojéis en el Hotel Atlanta!
Hoy es un día un poquitín triste para el Cafelito. Hoy se acaba el Curso de Periodismo Digital que llevo haciendo desde octubre.
Hace cinco años llegué a la Universidad muerta de miedo. Recuerdo perfectamente el día que mi padre me acompañó a hacer las pruebas de acceso. Yo allí, sin conocer a nadie...hice pruebas en tres universidades diferentes y al final me quedé con la Universidad Europea de Madrid.
No sé que le ve la gente a las grandes discotecas, la verdad.
Esta tarde a las 19:15 tengo mi exámen oral de inglés, que miedo más grande. Yo no sé por qué será que nos empeñamos en estudiar varios idiomas. En realidad he estudiado vocabulario pero vamos, no sé para qué porque seguro que cuando Roger (mi profe) me empiece a hablar, a mi se me nubla la mente y sale por mi boca todo lo que a mi me apetece sin pensar en el vocabulario, la estructura de la frase...yo que sé. Todo puede ser que esta tarde me invente un nuevo idioma porque al paso que voy.
Que ganas de estar allí, en esa playa, rodeado de buenos amigos.
Ayer, cuando mi amigo Oscar me llamó y me empezó a leer cosas que yo he escrito aqui, sentí vergüenza, como si la cosa no fuera conmigo. La verdad es que a veces me emociono, empiezo a escribir y no soy consciente de que en realidad, mi blog, lo leen algunas personas. Así que creo que mis sentimientos más íntimos lo escribiré como dice Stipey en una libretita, como siempre he hecho hasta ahora. Creo que prefiero escribir sólo para mi. Así que aqui intentaré escribir cosas más divertidas, jeje.